Locutor, actor de voz y doblaje con home studio. Músico, humorista, traductor, escritor, diseñador de juegos y director de radionovelas. Se hace pasar por un mono en Youtube.

viernes, 4 de febrero de 2011

El ombligo del Cheve: El autoempleo

Desvarío sobre ese concepto místico.

Me llamaron no hace mucho para una tutoría personalizada en dos sesiones (La primera obligatoria, la segunda opcional) a raíz de mi paro.
La convocatoria decía que querían ayudarme a optimizar mi búsqueda de empleo, a mejorar el formato de mi currículum y a animarme a que me planteara el autoempleo.

Fui a la primera sesión y consistió en que me dijeron que querían ayudarme a optimizar mi búsqueda de empleo, a mejorar el formato de mi currículum y a animarme a que me planteara el autoempleo, y que volviera mañana para la segunda sesión.

Bueno. Me paso un pelín. También les comenté que quería hacer el examen para mayores de 25 y estudiar Comunicación audiovisual, así que me prometieron que en la segunda sesión me darían información al respecto.

Fui a la segunda sesión y me dijeron que pusiera antes en el currículum que soy bilingüe (guachi. ¿ya?), me buscaron en google información sobre el examen para mayores de 25 y la carrera (Eso podía hacerlo yo, pero gracias de todos modos) y, bueno, ¿Lo del autoempleo?

Quiero decir, no hace falta que nadie me anime para plantearme el autoempleo. La propia palabra suena superchachiguay. "Autoempleo". Pero yo iba a las tutorías esperando que me dieran las palabras mágicas para lograr esa panacea, porque si me aprietas, lo de las tiras, las canciones y tal, ya es autoempleo. Solo que no gano dinero. Y no es cosa de que quiera hacerme millonario y mudarme a La Moraleja, es cosa de que con el dinero también se paga el pan y tal, y aunque de momento no me falta porque mi mujer trabaja y cobro el subsidio, y alguno de mis múltiples proyectos promete algo de dinerito eventual, eso de "autempleo" parecía prometedor y fascinante, aunque resultó que lo que yo sospechaba era el eje del asunto. Si te autoempleas, tienes que pagarte tú mismo, y sin ingresos, pues te quedas igual. No puedo ir a mi departamento de recursos humanos a quejarme de que no me han pagado este mes, ni esconderme en el office a criticonear al jefe. Bueno, sí, pero luego vienen a visitarme unos señores de bata blanca.

Como me autoempleo en mi autocasa, tampoco me puedo tomar un descansito para echar un pitillo y tomarme un café; primero, porque a ver quien es el guapo que viene a decirme que no puedo fumar en mi autopuesto de trabajo solo en casa, y segundo porque el café me suelta la tripita y se me resiente el ombligo, pero eso es otra historia que será contada en otra ocasión. Tampoco puedo quejarme de las horas extra porque en mi autohorario de trabajo no autoficho ni para entrar ni para salir, a menos que contemos cuando mi mujer me dice que me deje de monigotes y vaya al salón a cenar, o cuando mi perrita me cierra la bandeja del teclado porque se está meando viva.

Lo más difícil de mi autoempleo es dedicar el tiempo debido a cada proyecto, lo cual suele significar dividir mi autosemana en proyectos, dando prioridad al más urgente / el que más parece que se está moviendo, y esto supone ralentizar los resultados de todos ellos. Menos mal que no cobro por proyecto terminado. Bueno, ni por horas ni por nada, aunque en el fondo esto es mentira. Se supone que por proyecto terminado sí. Lo que pasa es que todos mis proyectos son cosas muy largas de finiquitar y perfeccionar.

Pero tiene el lado bueno de que mi autojefe me deja ir al baño, no me bloquea las ideas que se me ocurren para mejorar el flujo de trabajo y no me boicotea si lo estoy haciendo mejor que él, aunque en el fondo, como soy demasiado centrado, al final no voy al baño, se me atascan proyectos por avanzar demasiado bien algunos otros y cuando algo me sale mejor de lo habitual, me quedo mirándolo como un pasmao y pierdo media tarde.

En resumen, que sí, que muy guay, pero que para eso, podían haberme contado ese par de cosillas en una sesión o haberlo escrito en la notita de la convocatoria a las tutorías, aunque lo del autoempleo interpreto que era algo así como la promesa de una tele si visito el local, y al llegar tratan de venderme una Larouse, y ya que me amenazaban con quitarme el subsidio si no iba a la tutoría, la golosina de marketing no hacía falta.

Y dicho eso, os dejo hasta probablemente el lunes, pero como mi tarea de hoy Viernes es ensayar mucho y hasta las 10 de la mañana no puedo por aquello de no torturar a los vecinos y tal, igual os sorprendo con algo para mañana y / o pasado.

3 comentarios:

E-DWARF dijo...

El problema del autoempleo es que se pierde la especialización y te tienes que convertir en tu propio autocomercial, para conseguir clientes que te paguen tu trabajo. A eso le tienes que sumar que tienes que convertirte en autodepartamente de ventas para perseguir luego a los clientes morosos...

Luego pagar autonomos, IVAs, IRPFs y otros autoimpuestos varios que no tengo yo claro que a la larga merezca al pena...

:-(

Por cierto, más que una carrera de Comunicación Audiovisual yo haría un máster de dos años. 4 va a ser mucho y casitodo lo que te vayan a contar en primero seguramente lo sabes. O a la UNED :-p

Cheve dijo...

Pos me lo miro, pero la UNED no creo que de Comunicación audiovisual ¿Cómo haces las prácticas desde casa?

Javier de Miguel dijo...

UNED:

auqneu "D" signifique 'a Distancia' , en la practica existen "tutorias" ( clases presenciales de facto) en las sedes de tu provincia -lease: en madrid city, para tu caso-)


por otro lado: lo que dice edwarf .... bien, pero un MAster cuesta un huevo y la yema del otro y aunque dure menos , le tienes que dedicar mas horas al día.

la opcion de la carrera te daria mas timepo para tus proeyctos , mas alivio a tus bolsillos y más horas para vivir.